﻿<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?> <rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" ><channel><title>Dorsumi - D-news - Dorsuminews &#187; Cuático</title> <atom:link href="http://dorsuminews.com/category/amigos/quatico/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" /><link>http://dorsuminews.com</link> <description>imagen y arte en su concepto más amplio</description> <lastBuildDate>Wed, 08 Feb 2012 10:59:09 +0000</lastBuildDate> <language>en</language> <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod> <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency> <item><title>Imachine all the people</title><link>http://dorsuminews.com/2009/08/10/imachine-all-the-people/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2009/08/10/imachine-all-the-people/#comments</comments> <pubDate>Mon, 10 Aug 2009 22:59:06 +0000</pubDate> <dc:creator>Dahl</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category> <category><![CDATA[AyD]]></category> <category><![CDATA[mayra]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=4690</guid> <description><![CDATA[Imaginemos que sí, que finalmente el gobierno le coloca un portátil a cada escolar. Imaginemos que lo cargan en la mochila para llevarlo al cole y que nunca lo pierden, que no se cae, ni recibe un balonazo, que nunca hay que volver a pedirle otro al gobierno y que el gobierno nunca dice que [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Imaginemos que sí, que finalmente el gobierno le coloca un portátil a cada escolar. Imaginemos que lo cargan en la mochila para llevarlo al cole y que nunca lo pierden, que no se cae, ni recibe un balonazo, que nunca hay que volver a pedirle otro al gobierno y que el gobierno nunca dice que ellos ya pusieron el primero, que el segundo corre de tu cuenta. Imaginemos también que todos los centros escolares, pueblos y aldeas incluidos, y todos los hogares están conectados a la red.</p><p>Imaginemos que sí, que cada alumno se instala en su pupitre todas las mañanas y que el profesor ejerce su tarea, no de educador, sino de manual de usuario. Imaginemos que guía a los chavales para que se descarguen (por un precio inferior al del libro de texto convencional) tal o cual contenido, y que los chavales siguen la lección mirando cada uno su pantalla y avanzando con un click en el interactivo.</p><p>Imaginemos también que todo eso, además de significar una reducción real para las familias en coste de libro de texto en soporte papel, no supone una merma real en el proceso y la calidad del aprendizaje de los niños, que eso no aumenta aún más sus errores ortográficos o su dificultad para escribir a mano, que la lectura constante desde una fuente de luz (que ya no es ni la consola, ni el televisor, ni el ordenador de sobremesa de casa ni el móvil) no termina por fundir sus jóvenes retinas, y que el gobierno que quería ahorrar el gasto del libro de texto tiene ahora que inventarse un plan nacional de salud visual, y una subvención para pagar las gafas graduadas de los pequeños miopes.</p><p><a href="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2009/08/cuatico.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-4692" title="cuatico" src="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2009/08/cuatico-300x195.jpg" alt="cuatico" width="300" height="195" /></a>Imaginemos que ahora que los dentistas han perdido el filón infantil gracias a la higiene bucal y abundante nutrición, ahora que resulta que sí hay una manera de prevenir la caries porque hay una vacuna que antes también existía pero que a nadie le interesaba producir, pues imaginemos que ahora son los oculistas y los oftalmólogos, a los que tampoco les iba mal, los que se hacen con el negocio. Tampoco les iba mal a los técnicos informáticos, tampoco a los fabricantes de software y hardware, ni a las operadoras de telefonía, pero imaginando vemos un futuro mucho más prometedor para su sector. E imaginando que los sistemas operativos no apuntan a ser software libre de código abierto, sumemos.</p><p>Imaginemos que nadie roba esas máquinas a caballo entre el portátil y el libro digital, que nunca se rompen, que no se vuelven obsoletas y que, contrariamente a lo que ocurría con el libro de texto, pueden heredarse entre hermanos (oh, no, perdón, cada hermano va a necesitar un terminal). Imaginemos que ese material informático no va nunca a parar a un vertedero, con su batería y sus microchips. Imaginemos que el gobierno no tiene entonces que activar un plan nacional, desde el ministerio de medio ambiente, para gestionar tales residuos.</p><p>En definitiva, imaginemos que aquí nunca tapamos un roto con un descosido, imaginemos que aquí sí sabemos que la solución a un problema como el precio moderado de la educación de los más pequeños (libros y material escolar) y la adaptación a las nuevas tecnologías pasa, como todo, por la lógica y el sentido común y no por el efectismo.</p><p>Texto e ilustración: Cuático!<br /> <a href="http://www.cuatico.net" target="_blank">www.cuatico.net</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2009/08/10/imachine-all-the-people/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Sostener</title><link>http://dorsuminews.com/2009/03/27/sostener/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2009/03/27/sostener/#comments</comments> <pubDate>Fri, 27 Mar 2009 11:18:04 +0000</pubDate> <dc:creator>xavier</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=2815</guid> <description><![CDATA[Como Pereira, el diseñador sostiene. Sostiene a su familia, que no es un asunto menor. Por si fuera poco, cual dios Atlas con el mundo, el diseñador sostiene a sus espaldas el mal gusto del cliente e intenta mejorarlo para que no caiga sobre sus intenciones de hacer algo memorable. El diseñador sostiene, además, que [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2009/03/114cuatica.jpg"><img class="size-medium wp-image-2816 alignright" style="margin-left: 8px; margin-right: 8px;" title="114cuatica" src="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2009/03/114cuatica-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a>Como Pereira, el diseñador sostiene. Sostiene a su familia, que no es un asunto menor. Por si fuera poco, cual dios Atlas con el mundo, el diseñador sostiene a sus espaldas el mal gusto del cliente e intenta mejorarlo para que no caiga sobre sus intenciones de hacer algo memorable. El diseñador sostiene, además, que volverá al gimnasio porque lo la curva de la zona abdominal está tomando una extraña condición de perpetuidad. Y mientras sostiene una taza de café en la mano, sostiene tajante que lo de la precariedad laboral, la de él y la de los demás, se debería solucionar. Así no se puede seguir.</p><p>¿Se puede sostener tanto y al mismo tiempo ser sostenible? Si se recorren las páginas de la historia, al lado del imperio romano y de la locura de la revolución industrial se podrá comprobar que el diseño siempre ha tenido de su lado el poder de la subjetividad: si gusta bien y si no también porque ha sido diseñado a la imagen y semejanza de su creador, y por tanto, él es el único ser que tiene derecho a opinar si la criatura merece larga vida, o por el contrario, se ha ganado a pulso una muerte digna. Eso hasta ahora, hasta este número más específicamente, porque ahora descubrirá el diseñador que desde que el mundo mutó a correcto escenario de las buenas intenciones de unos idealistas ya no basta con su opinión, sino que es necesario someterse al rígido examen de la humanidad para poder perdurar. Menos mal.</p><p>A golpe de ratón, quien diseña debería ser consciente que es un deber, y no una casualidad, diseñar el tríptico más bello del mundo. Así, una vez publicado, no se lanzaría al momento a la papelera y se contribuiría en hacer de este un mundo mejor al reducir desperdicios, al reciclarlo en usos —posavasos, pad mouse&#8230;— y al reutilizarlo como inspiración para el trabajo que encargó otro cliente. Comenzar por esto y acabar siendo conscientes de los materiales que se utilizan para conseguir el producto final, hacer objeción de consciencia frente a una foto que no a lugar —trinomio mujer, bikini  y neumáticos, por ejemplo— o dedicar esfuerzos para hacer llegar el diseño a aquellos a los que aún nadie se ha preocupado de encantar —arquitectos sin fronteras, por ejemplo, que basan su trabajo en técnicas tradicionales como el adobe— son asuntos en la lista de los pendientes por la profesión. Sostener que desde una mesa se pueden cambiar las cosas les puede parecer a algunos demasiado. Pero no saben, no se pueden llegar a imaginar, con quién están hablando.</p><p><strong>Texto: Constanza Saavedra<br /> Ilustración: Mayra Aguilar</strong></p><p><a href="http://www.cuatico.net/" target="_blank"><strong>www.cuatico.net </strong></a></p><p><em>Publicado en AyD 114</em></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2009/03/27/sostener/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Copy ¡right!</title><link>http://dorsuminews.com/2009/02/25/copy-%c2%a1right/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2009/02/25/copy-%c2%a1right/#comments</comments> <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 13:47:01 +0000</pubDate> <dc:creator>xavier</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category> <category><![CDATA[perfiles]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=2041</guid> <description><![CDATA[Si algo no es tuyo, seguirá sin ser tuyo a no ser que te lo den, lo compres o directamente lo robes. No hay más opciones, por escasas que éstas parezcan en un mundo acostumbrado a los excesos. Por lo mismo, más de una visita al oculista a causa de un profundo dolor de ojos [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2009/02/cuatico_ayd_113.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-2046" title="cuatico_ayd_113" src="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2009/02/cuatico_ayd_113-300x212.jpg" alt="" width="300" height="212" /></a>Si algo no es tuyo, seguirá sin ser tuyo a no ser que te lo den, lo compres o directamente lo robes. No hay más opciones, por escasas que éstas parezcan en un mundo acostumbrado a los excesos. Por lo mismo, más de una visita al oculista a causa de un profundo dolor de ojos habrá provocado el ver como los señoritos del marketing multinacional anuncian su street wear, su urban collection o su creatividad callejera. ¿Suya? ¿Desde cuándo?</p><p>No es que esta columna se haya vuelto roja y apoye al compañero Chávez en su cruzada contra el imperio. ¡Qué va! Menos ahora que Bush ya no está y el tema ha perdido cierta gracia, pero es que es inevitable pensar que así como siempre ha sido para el César lo que es del César, a la calle debe ser lo que es de la calle. Y que se haga justicia.</p><p>Causa frustración e impotencia —de la buena, no de la mala— entrar en una web anunciada en un sticker bien parido, pegado en una esquina olvidada con olor a meado en el centro chungo de cualquier ciudad, y encontrarse con que eso que despertó la curiosidad no es más que una campaña de marketing de una empresa de telefonía. ¿Por qué? ¿No tenían suficiente con las páginas de los periódicos, las lonas de las refomas, los opis de las paradas, los minutos de televisión, las cartas a domicilio, los sms no solicitados,  los autobuses forrados o la invasión en el aeropuerto que tuvieron que utilizar un sticker?</p><p>De la misma manera, ver el trabajo gráfico de Miss Van en unos tejanos, que se venden al precio de pantalones de auténtica seda de la China milenaria, da un poco de rabia. Rabia por el precio, rabia porque ya el trazo de la dama no gustaba en las paredes como para ponerlos en el culo de alguien, pero más rabia da porque eso que ella dibujó tenía su encanto grafiteado de manera exclusiva para cada espacio urbano, para cada ciudad, y no impreso al por mayor para que lo luzca alguien que en su vida se ha bajado del coche.</p><p>Es que seguramente el mayor delito de la industria al haberse apropiado del concepto ‘urbano’ ha sido ese quiero y no puedo. La calle tiene esa frescura, picaresca y originalidad que una línea de montaje jamás podrá replicar. Por mucho que hagan la ropa más ancha, los catálogos más rayados o la música más golpeada estarán a años luz del espíritu y la estética de la calle de la que se quieren adueñar. Como lo están los palitos de cangrejos del cangrejo o el pan de gamba de la gamba. La calle será, lo que le venga la gana en ser, y allí estarán, una y otra vez, todos preparados para copiar.</p><p><strong>Texto: Constanza Saavedra<br /> Ilustración: Mayra Aguilar</strong></p><p><a href="http://www.cuatico.net " target="_blank"><strong>www.cuatico.net </strong></a></p><p><em>Publicado en AyD 113</em></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2009/02/25/copy-%c2%a1right/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>10?</title><link>http://dorsuminews.com/2009/02/04/10/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2009/02/04/10/#comments</comments> <pubDate>Wed, 04 Feb 2009 12:03:54 +0000</pubDate> <dc:creator>xavier</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category> <category><![CDATA[amigas]]></category> <category><![CDATA[columna]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=1654</guid> <description><![CDATA[Romper la lógica de las cosas, para poner en jaque el equilibrio de lo establecido, debería ser una virtud de las bien consideradas. No todo tiene que ser como es siempre, ni hacerse como se hace habitualmente, porque lo único que se consigue es un avance tan lineal como aburrido. Probar el límite de las [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2009/02/ayd_112c.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-1656" title="ayd_112c" src="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2009/02/ayd_112c.jpg" alt="" width="283" height="283" /></a>Romper la lógica de las cosas, para poner en jaque el equilibrio de lo establecido, debería ser una virtud de las bien consideradas. No todo tiene que ser como es siempre, ni hacerse como se hace habitualmente, porque lo único que se consigue es un avance tan lineal como aburrido. Probar el límite de las cosas provoca que se rompa la moderación con que el mundo funciona. Y eso no tiene precio.<br /> Si el sicólogo se pusiese a llorar justo en el momento en que el paciente le comienza a detallar sus problemas, tendríamos a dos funcionarios de este mundo altamente descolocados pero abiertos a un sinfín de nuevas opciones: sicólogo en el diván escuchado por paciente, paciente que se va con dinero de la consulta por ayudar al sicólogo, terapia de llorera compartida… Hasta que no suceda que el sicólogo deje de ser lo que el paciente espera de él, ninguno de los dos sabrá que es lo que realmente hay al otro lado.<br /> Enero y la promesa de un año para estrenar es un buen momento para ir a buscar el límite aquel. Jugar, jugar sin descanso, ni escrúpulos, ha de ser la consigna de estos doce meses. En lo personal, los poco arriesgados pueden comenzar a intentarlo en el supermercado: comprar otra marca de detergente, ese que su madre le dijo que no sacaba las manchas, o el suavizante que huele peor. Abrir la lavadora será un ejercicio de tensión en potencia que ni la mejor disciplina de deporte aventura podrá reemplazar.<br /> Si la idea es ir más allá, el marido enamorado puede aplicar pintalabios en el cuello de su camisa y esperar reacción, la profesora dirá que no tiene ni idea de la pregunta del alumno y el taxista, ese hombre que escucha música clásica para relajarse al volante de su vehículo en la estresada ciudad, no encontrará la calle a la que el ejecutivo le ha ordenado se dirija. A este ritmo, atacando con breves colapsos a la lógica del mundo, se irán descubriendo nuevos y curiosos sentimientos, reacciones insospechadas o habilidades escondidas.<br /> Si en mitad del frío invierno hubiese una semana de verano sin preaviso ─pero verano verdadero, del de playa y chanclas─ se podría lucir moreno en navidad y los ánimos cambiarían. O si los diseñadores en masa decidieran interlinear por debajo de la comprensión o paginar no correlativamente, algo pasaría. Pero de diseño estas letras hoy no van a hablar ya que no se estaría cumpliendo con el propósito que promete cambiar el mundo. Aunque a los editores de AyD no les guste, que de eso se trata, porque el mundo sin duda es de los valientes.</p><p><strong>Texto: Constanza Saavedra</strong></p><p><strong>Ilustración: Mayra Aguilar</strong></p><p><a href="http://www.cuatico.net " target="_blank">www.cuatico.net </a></p><p><em>Publicado en AyD 112</em></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2009/02/04/10/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Pinchan y cortan</title><link>http://dorsuminews.com/2009/01/13/pinchan-y-cortan/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2009/01/13/pinchan-y-cortan/#comments</comments> <pubDate>Tue, 13 Jan 2009 09:45:42 +0000</pubDate> <dc:creator>xavier</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=1047</guid> <description><![CDATA[Ya saben ustedes que ciertas inquietudes musicales y ciertos lenguajes gráficos suelen ir cogidos de la mano a todas partes. Suelen ser, ciertamente, inseparables. Y son absolutamente siameses cuando el artífice musical y el hacedor gráfico coinciden felizmente en la misma persona. Casos hay muchos, aquí y allá. Aquí tenemos el de Carles Closa aka [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Ya saben ustedes que ciertas inquietudes musicales y ciertos lenguajes gráficos suelen ir cogidos de la mano a todas partes. Suelen ser, ciertamente, inseparables. Y son absolutamente siameses cuando el artífice musical y el hacedor gráfico coinciden felizmente en la misma persona. Casos hay muchos, aquí y allá.</p><p>Aquí tenemos el de Carles Closa aka Txarly Brown. Gran parte de la producción gráfica de este melómano (bien como ilustrador, bien como diseñador) está emparejada con las sonoridades jamaicanas, souleras y grooveras, en forma de flyers, posters, colecciones de camisetas, portadas de discos, revistas, etc. Crea sellos discográficos de los que define tanto la línea sonora como la visual. Realiza exposiciones de sus trabajos en galerías de arte. En fin, que lo hace todo, o casi. Pero es que, además, Txarly Brown dedica el ‘tiempo libre’ a pinchar ésa su ingente colección discográfica, tanto aquí como allá.</p><p>Allá tenemos casos parecidos. Espen Horne es noruego y también gasta, o gastaba (en modo experimento o combinado), nombre artístico: Bobby Hughes. En comparación con Txarly Brown, la producción gráfica de Horne es mucho menos prolífica (o quizá simplemente menos conocida aquí, porque, de hecho, Horne es profesor de diseño gráfico allá, en Bergen). En cambio, su producción sonora tiene más repercusión por estos y aquellos lares. Horne ha facturado tres largos de eso que vienen llamando nu-jazz, caracterizados por el amor que tienen los escandinavos hacia las sonoridades rítmicas más cálidas, y por esa pulida perfección que les es inherente. Los trabajos de portada son minimalistas, de líneas contundentes y colores planos: un lenguaje visual que, a día de hoy, ya está sólidamente ligado a la cultura pop y a su expresión acústica.</p><p>El tercero de lo casos de estudio que nos ocupan es el de Mr Scruff. Las sesiones, las remezclas y los discos que el británico Andy Carthy lleva haciendo desde mediados de los noventa tienen imagen propia. Mr Scruff no es diseñador gráfico, pero su sonido (la mixtura de soul, hip hop, jazz, electro y lo que se tercie) viene presentado por unos personajes de tira cómica, de trazo naíf y forma de patata, sonrientes e inconfundibles, nacidos de la mano del ‘diyei’. El universo viñeta de Mr Scruff aparece en las portadas de sus discos, en las de sus compilaciones, en sus videos musicales y en su página web.</p><p>Deducimos, pues, que los tres pinchadiscos aman la música que escuchan y disfrutan haciéndola saltar a la comba, disfrazándola, dándole vueltas, meciéndola. Los tres le hacen fiesta y los tres le construyen paisajes de formas y colores a medida. Por eso, estos tres casos prácticos son en realidad tres historias de enamoramiento medular en Technicolor y Dolby Surround.</p><p><a href="http://www.cuatico.com" target="_blank">Cuatico</a></p><h5>Publicado en AyD en Enero 2008</h5> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2009/01/13/pinchan-y-cortan/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Diseño a imagen y semejanza</title><link>http://dorsuminews.com/2008/12/14/diseno-a-imagen-y-semejanza-2/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2008/12/14/diseno-a-imagen-y-semejanza-2/#comments</comments> <pubDate>Sun, 14 Dec 2008 23:03:52 +0000</pubDate> <dc:creator>xavier</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category> <category><![CDATA[constanza]]></category> <category><![CDATA[diseño]]></category> <category><![CDATA[mayra]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=78</guid> <description><![CDATA[La vida es una tómbola misteriosamente amañada. Siempre sale la bolita que tiene que salir a la hora que tiene que salir. Si te toca morir, en horizontal te sacan aunque hayas pagado las vacaciones por adelantado, así como si te toca nacer, naces aunque sea 29 de febrero y no tengas en perspectiva otro [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/09/ayd_107.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-74" title="ayd_107" src="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/09/ayd_107-300x171.jpg" alt="" width="300" height="171" /></a>La vida es una tómbola misteriosamente amañada. Siempre sale la bolita que tiene que salir a la hora que tiene que salir. Si te toca morir, en horizontal te sacan aunque hayas pagado las vacaciones por adelantado, así como si te toca nacer, naces aunque sea 29 de febrero y no tengas en perspectiva otro cumpleaños de verdad hasta dentro de cuatro años. Lo lógico es que si a algunos les toca la bolita de venir al mundo, a otros les toca la de esperar, sí o sí. Y quien espera, desespera, dicen, cosa que no es de extrañar visto como está el tema de preparar la bienvenida a una nueva personita que, ingenua de ella, se piensa que sus bolitas le deparan un misterioso futuro. Pues no.</p><p>Ser padres debe ser el primer acto de diseño espontáneo de la humanidad. Un niño o una niña viene a ser como un trozo de plastilina que será todo lo que sus creadores quieran que sea hasta que pueda decir ¡basta! y huya raudo y veloz al más puro estilo Chicken Run. Si tiene suerte, tendrá una habitación de color neutro y descubrirá el vacío de la pérdida cuando el pececillo que compró en una bolsa a la salida del colegio aparezca flotando unos días más tarde por falta de oxígeno. Si no la tiene, su habitación estará coronada por una cenefa con personajes de Disney a juego con la colcha del ratón de rigor y se traumará cuando sus padres le obliguen a ver en directo la muerte de la madre de Bambi. Este mismo personajillo puede tener la fortuna que su padre sea tunero de tuna, y su referente musical pase por clavelitos, además de ser tunero de tunning, y le pierdan los alerones. En resumen: su diseño estará condicionado por el estilo de sus progenitores y, en caso de querer torcer la mano al destino para elegir sus propias bolitas, habrá de rediseñarse a sí mismo tras años y años de bocetos fallidos.</p><p>No es que una cosa esté bien y la otra esté mal. El asunto clave es hasta dónde puede llegar la obsesión del creador sobre su obra. Caprichoso es el destino y seguro que si se diseña un ser indie con Converse talla 0 a la larga acabará yendo a los conciertos de OT cincuentaysieteava generación, o si se pretende educar a un vegetariano de pro, lo más natural es que al cabo de los años acabe celebrando los cumpleaños de sus hijos en el Burguer King.</p><p>Nunca se está del todo seguro como acabará siendo utilizado aquello que se ha creado: si la revista acaba de posavasos, el vaso de portalápices y el lápiz de seudo pinza para el pelo, no es posible imaginar en que puede acabar un niño o una niña. Hasta que no se tiene la altura para llegar al tambor, los padres escogen bolita. Después de eso, llega el verdadero futuro, el misterioso y sorprendente futuro del rediseño humano. La suerte está echada.</p><p>Dedicado a todos los que desde ahora ya han comenzado a diseñar gente. Ánimo.</p><p>Texto: Constanza Saavedra<br /> Ilustración: Mayra Aguilar</p><p><a href="http://www.cuatico.net" target="_blank">Cuático.net<br /> </a></p><p>Publicado en AyD 107</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2008/12/14/diseno-a-imagen-y-semejanza-2/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Un año para pensar</title><link>http://dorsuminews.com/2008/12/11/espejito-espejito-2/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2008/12/11/espejito-espejito-2/#comments</comments> <pubDate>Thu, 11 Dec 2008 20:45:46 +0000</pubDate> <dc:creator>xavier</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=608</guid> <description><![CDATA[Según la definición oficial, calendario es el “sistema de representación del paso de los días, agrupados en unidades superiores, como semanas, meses, años, etc.”. No es discutible que así sea, pero sin duda hay mucho más que eso, porque si sólo se tratara de largos días, de duras semanas, de fríos y ardientes meses o [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/12/ayd_111.jpg"><img class="size-medium wp-image-609 alignnone" title="ayd_111" src="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/12/ayd_111-268x300.jpg" alt="" width="268" height="300" /></a></p><p><span style="color: #808080;"><strong>Según la definición oficial, calendario es el “sistema de representación del paso de los días, agrupados en unidades superiores, como semanas, meses, años, etc.”.</strong> No es discutible que así sea, pero sin duda hay mucho más que eso, porque si sólo se tratara de largos días, de duras semanas, de fríos y ardientes meses o de nostálgicos años, el diseño habría perdido como disciplina una de sus ramas de la creación más fascinantes: el calendario como (arrojadiza) herramienta del marketing personal y empresarial.</span></p><p><span style="color: #808080;">Si los de Taschen que todo lo recopilan estuviesen más atentos, no habrían perdido la oportunidad de hacer el ‘Big Books of Calendars’, o incluso peor, el calendario ‘Calendars’ con una muestra de los calendarios inolvidables para ilustrar cada mes. Es que el género da para mucho, porque si el gremio casi se ha debido resignarse al hecho que dentro de cada gran persona hay un pequeño diseñador, no le ha quedado más remedio que aceptar que dentro de cada sector empresarial, indiscutiblemente, hay un estilo de calendario.</span></p><p><span style="color: #808080;">Los monotema, una foto para todos los meses, son para aquellos sectores preocupados por los días en sí. Lo que se trabajan están en azul, y los que no, en rojo furioso. Más claro, imposible. En este género, lo imprescindible es permanecer durante todo un año en la memoria del usuario, por lo que siempre sobre la foto estilo ‘montañas suizas en verano con caballo color miel pastado en primer plano’ irá el nombre de la empresa que tan amablemente ha patrocinado la impresión del calendario, su dirección y, por supuesto, su teléfono. Y no será cualquier empresa. No. Será la de ‘Carpintería Hnos. Gzlez. Fdez.’ o ‘Material Eléctrico Vda. De J. Dguez. Mtnez. e Hijos’, porque el tiempo ha demostrado que sólo las viudas y los hermanos tiene derecho a la producción de este tipo de calendarios.</span></p><p><span style="color: #808080;">Por suerte hay más posibilidades para el resto de empresas y personas. Los hay nostálgicos de bolsillo, con miniletras y mininúmeros que se resisten a que cualquier artilugio electrónico tipo móvil tome su relevo. Los hay de mesa con citas célebres, con chistes o con la Ley de Murphy machacando día tras día. Los hay chinos de bambú que se canjean por puntos equivalente a cinco kilos de arroz tres delicias, los hay de todas las tipologías fetiches agrupables: de gatos, de flores, pin-ups, ojos verdes, pies grandes… Ahora mismo, cientos de almas estarán maquetando uno para cientos de almas que serán acompañadas durante un año por unas cuantas hojas que contienen en sí el tiempo entero.</span></p><p><span style="color: #808080;">Uno de los calendarios con mayúsculas, el de América Sánchez para Vinçon, nació con la idea de quitar de la hoja todo lo inútil y dejar perfectamente ordenado lo verdaderamente necesario. ¿Y si lo inútil fuera el paso del tiempo y lo verdaderamente necesario fuera imaginarse en los brazos de esa señorita ligera de ropa o en las montañas de Suiza en primavera? Y si así fuera ¿Que pasaría con los calendarios? ¿Ah?</span></p><p><span style="color: #808080;">Texto: Constanza Saavedra<br /> Ilustración: Mayra Aguilar</span></p><p><span style="color: #808080;"><a href="http://www.cuatico.net" target="_blank">www.cuatico.net</a></span></p><h5><span style="color: #808080;">Publicado en AyD 111</span></h5> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2008/12/11/espejito-espejito-2/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Espejito, espejito</title><link>http://dorsuminews.com/2008/11/26/espejito-espejito/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2008/11/26/espejito-espejito/#comments</comments> <pubDate>Wed, 26 Nov 2008 09:57:40 +0000</pubDate> <dc:creator>xavier</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category> <category><![CDATA[AyD]]></category> <category><![CDATA[constanza]]></category> <category><![CDATA[Dorsumi]]></category> <category><![CDATA[ilustracion]]></category> <category><![CDATA[mayra]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=585</guid> <description><![CDATA[El diseñador con su ordenador sufre la misma condena que el camionero con su camión: en su herramienta de trabajo tiene el más despiadado espejo de la gloria o la miseria que es su existencia. Lo curioso es que no se es absolutamente consciente de la crueldad de esta afirmación hasta el momento en que [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/11/ayd_110_baixa1.jpg"><img class="size-medium wp-image-587 alignnone" title="ayd_110_baixa1-Ilustración Mayra Aguilar" src="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/11/ayd_110_baixa1-300x237.jpg" alt="Ilustración Mayra Aguilar" width="300" height="237" /></a></p><p><span style="color: #808080;"><strong>El diseñador con su ordenador sufre la misma condena que el camionero con su camión</strong>: en su herramienta de trabajo tiene el más despiadado espejo de la gloria o la miseria que es su existencia.</span></p><p>Lo curioso es que no se es absolutamente consciente de la crueldad de esta afirmación hasta el momento en que ese diseñador en cuestión se pasa cinco eternos e inútiles minutos frente al escritorio de su ordenador buscando ‘ese’ icono. Ese archivo que necesita, ese que sabe que está ahí, pero que es absolutamente incapaz de localizar. Ese icono que se ha camuflado en el escritorio entre todos los otros iconos que ya no necesita y que nunca jamás más volverá a necesitar. Es precisamente ahí, en esa larga y tensa espera, cuando la pantalla del ordenador muta a espejo de cuento clásico y ese diseñador ve como esa mañana, esa mismísima mañana, invirtió otros cinco eternos e inútiles minutos buceando entre su armario y el cesto de la ropa sucia para encontrar esa camiseta que tenía previsto utilizar. Ahí, frente al ordenador, sin icono y con camisa, ese diseñador se enfrenta a la más cruel imagen de sí mismo.</p><p>Más allá del aburrido análisis del wallpaper para descubrir una verdadera personalidad, cada insolente píxel de la pantalla muestra cómo es realmente el dueño del artilugio. No hay estudio al respecto, pero seguro que algún día lo habrá, porque no se puede negar que las barras de herramientas son, por ejemplo, un síntoma de la obsesión por el control de su dueño. A más y más nutridas —esas que por defecto lo despliegan, todo, pero todo, incluidos los filtros de video de Photoshop— sólo se puede esperar un psicópata de profesión. Y contrario a lo que todos pueden pensar, mientras menos haya, nada bueno puede pasar: la suficiencia de su dueño jactándose ante la atónita mirada del becario de todos los comandos que es capaz de memorizar, sólo contribuye a la creación de otro engendro de diseñador de pro (ver Arte y Diseño 100, por favor) que estará tan encantado de conocerse que no se podrá mirar al espejo, al de verdad, del puro gusto que le dará.</p><p>A tenor de este simple análisis se abre un mundo de posibilidades aún por explotar: en vez de un psicotécnico en una entrevista de trabajo, que te dejen organizar un ordenador y ya se verá, o para saber si ese chico o esa chica es quien dice que es, bastará con echarle un rápido y furtivo ojo a su monitor y  el misterio se desvelará. En todo caso, y mientras la humanidad toma conciencia de semejante descubrimiento, desde esta humilde tribuna no se puede hacer más que un llamamiento urgente a esos grandísimos profesionales que son los de CSI: investigadores todos, sin importar la ciudad donde estéis desplegados —Miami, Las Vegas, Nueva York, Navalcarnero… ¡qué importa!— por favor atended a los ordenadores, a esas valiosas bitácoras que no sólo guardan roña y pestañas entre sus teclas. En ellos está la más absoluta y descarada imagen de sus dueños, lo que sabe que es y lo que no se habría imaginado nunca que podía llegar a ser, así tal cual.</p><p><span style="color: #808080;">Texto: Constanza Saavedra<br /> Ilustración: Mayra Aguilar</span></p><p><a href="http://www.cuatico.net" target="_blank">www.cuatico.net</a></p><h5>Publicado en AyD 110</h5> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2008/11/26/espejito-espejito/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>La condena de durar</title><link>http://dorsuminews.com/2008/10/30/la-condena-de-durar/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2008/10/30/la-condena-de-durar/#comments</comments> <pubDate>Thu, 30 Oct 2008 20:09:40 +0000</pubDate> <dc:creator>Dahl</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category> <category><![CDATA[AyD]]></category> <category><![CDATA[constanza]]></category> <category><![CDATA[mayra]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=375</guid> <description><![CDATA[Debe haber por el mundo algún estudio científico que demuestre que en la predeterminación está el pánico y la tragedia de toda existencia. O dicho rápido y fácil, que el logo de la Televisión Española haya sido diseñado ‘para durar’, según declararon abiertamente sus autores, lo único que conseguirá es que no se pueda perpetuar [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/11/ayd_1091_baixa.jpg"><img class="size-medium wp-image-591 alignnone" title="ayd_1091_baixa" src="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/11/ayd_1091_baixa-300x269.jpg" alt="" width="300" height="269" /></a><span style="color: #808080;"><strong>Debe haber por el mundo algún estudio científico que demuestre que en la predeterminación está el pánico y la tragedia de toda existencia</strong>. O dicho rápido y fácil, que el logo de la Televisión Española haya sido diseñado ‘para durar’, según declararon abiertamente sus autores, lo único que conseguirá es que no se pueda perpetuar ni que se reseñe, a modo de anécdota, en los capítulos del ‘Cuéntame como pasó’ del año 2036. Una pena.</span></p><p><span style="color: #808080;">Por algún extraño motivo, el peso de tener un único y vital objetivo desde el minuto cero de la existencia fuerza al mundo entero a intentar derribarlo. Si un hijo nace para universitario, se educa para universitario y se presenta al mundo como proyecto de universitario, del día de la selectividad no pasa. Eso seguro. El puente de Calatrava en Venecia, ese que se proyectaba para consagrar al arquitecto, fue inaugurado clandestinamente ante las críticas por doblar al presupuesto inicial, sin contar que ya está en obras de reforma porque más que puente se ha convertido en una pista de patinaje de translúcido cristal. Ha pasado justo lo contrario de lo que tenía que pasar. Normal.</span></p><p><span style="color: #808080;">Pecar de flipado es uno de los flancos más vulnerables del diseño. Si Mies van der Rohe hubiese diseñado en 1929 la silla Barcelona con la declarada intención de que en 2009 —¡ochenta largos años después!— la silla aún fuese actual, de seguro habría hecho una silla de pena. Vamos, un cagarro, en toda regla, perdonando la acertada expresión. Habría perdido el tiempo pensando cómo iban a tener el culo los hombres y mujeres del futuro, en el caso que lo tuviesen y no lo hubiese eliminado ya la evolución. Habría sido en plan espacial, la habría forrado con papel albal de la época y algún toque fosforito habría tenido, contando que existiese ese color en la paleta. Una auténtica pena.</span></p><p><span style="color: #808080;">Pues hoy, en 2008, la Corporación de Radio y Televisión Española, RTVE, cambia su imagen y proclama a los cuatro vientos que ha nacido para durar. Vaya condena más cruel para la nueva gráfica. Cierto es que ya era hora, que lo más lógico era unificar a todos los medios de este monstruo mediático y que el resultado global del cambio es notablemente positivo ¿Pero hacía falta afirmar que este logo perdurará? Puede ser que vayan por el buen camino. Prueba de ello es que a más de uno le cuesta acostumbrarse a esa pseudoameba multicolor que es la nueva mancha de los canales de televisión, por ejemplo. Quizás con el tiempo el ojo humano lleve mejor la digestión de degradados multicolores. Por ahora se antoja simplemente ‘el horror’, una mezcla entre el canal que vería Barbie o los Osos Amorosos. Otra vez una auténtica pena.</span></p><p><span style="color: #808080;">Texto: Constanza Saavedra<br /> Ilustración: Mayra Aguilar<br /> <a href="http://www.cuatico.net" target="_blank">www.cuatico.net</a></span></p><p><span style="color: #808080;"><em>Publicado en AyD 109</em></span></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2008/10/30/la-condena-de-durar/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Diseño a imagen y semejanza</title><link>http://dorsuminews.com/2008/09/26/diseno-a-imagen-y-semejanza/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2008/09/26/diseno-a-imagen-y-semejanza/#comments</comments> <pubDate>Fri, 26 Sep 2008 15:35:04 +0000</pubDate> <dc:creator>xavier</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category> <category><![CDATA[constanza]]></category> <category><![CDATA[diseño]]></category> <category><![CDATA[ilustracion]]></category> <category><![CDATA[mayra]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=83</guid> <description><![CDATA[La vida es una tómbola misteriosamente amañada. Siempre sale la bolita que tiene que salir a la hora que tiene que salir. Si te toca morir, en horizontal te sacan aunque hayas pagado las vacaciones por adelantado, así como si te toca nacer, naces aunque sea 29 de febrero y no tengas en perspectiva otro [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/09/ayd_107.jpg"><img class="size-medium wp-image-74 alignnone" style="margin-top: 10px; margin-bottom: 10px;" title="ayd_107" src="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/09/ayd_107-300x171.jpg" alt="" width="300" height="171" /></a><strong>La vida es una tómbola misteriosamente amañada. Siempre sale la bolita que tiene que salir a la hora que tiene que salir.</strong> Si te toca morir, en horizontal te sacan aunque hayas pagado las vacaciones por adelantado, así como si te toca nacer, naces aunque sea 29 de febrero y no tengas en perspectiva otro cumpleaños de verdad hasta dentro de cuatro años. Lo lógico es que si a algunos les toca la bolita de venir al mundo, a otros les toca la de esperar, sí o sí. Y quien espera, desespera, dicen, cosa que no es de extrañar visto como está el tema de preparar la bienvenida a una nueva personita que, ingenua de ella, se piensa que sus bolitas le deparan un misterioso futuro. Pues no.</p><p>Ser padres debe ser el primer acto de diseño espontáneo de la humanidad. Un niño o una niña viene a ser como un trozo de plastilina que será todo lo que sus creadores quieran que sea hasta que pueda decir ¡basta! y huya raudo y veloz al más puro estilo Chicken Run. Si tiene suerte, tendrá una habitación de color neutro y descubrirá el vacío de la pérdida cuando el pececillo que compró en una bolsa a la salida del colegio aparezca flotando unos días más tarde por falta de oxígeno. Si no la tiene, su habitación estará coronada por una cenefa con personajes de Disney a juego con la colcha del ratón de rigor y se traumará cuando sus padres le obliguen a ver en directo la muerte de la madre de Bambi. Este mismo personajillo puede tener la fortuna que su padre sea tunero de tuna, y su referente musical pase por clavelitos, además de ser tunero de tunning, y le pierdan los alerones. En resumen: su diseño estará condicionado por el estilo de sus progenitores y, en caso de querer torcer la mano al destino para elegir sus propias bolitas, habrá de rediseñarse a sí mismo tras años y años de bocetos fallidos.</p><p>No es que una cosa esté bien y la otra esté mal. El asunto clave es hasta dónde puede llegar la obsesión del creador sobre su obra. Caprichoso es el destino y seguro que si se diseña un ser indie con Converse talla 0 a la larga acabará yendo a los conciertos de OT cincuentaysieteava generación, o si se pretende educar a un vegetariano de pro, lo más natural es que al cabo de los años acabe celebrando los cumpleaños de sus hijos en el Burguer King.</p><p>Nunca se está del todo seguro como acabará siendo utilizado aquello que se ha creado: si la revista acaba de posavasos, el vaso de portalápices y el lápiz de seudo pinza para el pelo, no es posible imaginar en que puede acabar un niño o una niña. Hasta que no se tiene la altura para llegar al tambor, los padres escogen bolita. Después de eso, llega el verdadero futuro, el misterioso y sorprendente futuro del rediseño humano. La suerte está echada.</p><p>Dedicado a todos los que desde ahora ya han comenzado a diseñar gente. Ánimo.</p><p>Texto: Constanza Saavedra<br /> Ilustración: Mayra Aguilar</p><p><a href="http://www.cuatico.net" target="_blank">Cuático.net</a></p><h5>Publicado en AyD 107</h5> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2008/09/26/diseno-a-imagen-y-semejanza/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Rizar el diseño</title><link>http://dorsuminews.com/2008/09/26/rizar-el-diseno/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2008/09/26/rizar-el-diseno/#comments</comments> <pubDate>Fri, 26 Sep 2008 15:31:09 +0000</pubDate> <dc:creator>xavier</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category> <category><![CDATA[constanza]]></category> <category><![CDATA[diseño]]></category> <category><![CDATA[ilustracion]]></category> <category><![CDATA[mayra]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=80</guid> <description><![CDATA[Los extremos nunca han sido elegantes, no son fieles a la realidad y generan el rechazo más absoluto. No es más fino quien come ‘bacalado’ y después se va a ‘miccionar’. Como mucho será más cursi. Cuando un progre terrorista de la condescendencia dice ‘persona de color’ en vez de ‘negro’, miente, porque además de [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/09/ayd_108.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-73" title="ayd_108" src="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/09/ayd_108-300x209.jpg" alt="" width="300" height="209" /></a><strong>Los extremos nunca han sido elegantes, no son fieles a la realidad y generan el rechazo más absoluto. No es más fino quien come ‘bacalado’ y después se va a ‘miccionar</strong>’. Como mucho será más cursi. Cuando un progre terrorista de la condescendencia dice ‘persona de color’ en vez de ‘negro’, miente, porque además de negar que todo humano está coloreado, omite que los blancos lo están más ya que se ponen rojos de vergüenza, azules de frío o verdes de enfermos, mientras que un negro, se tercie la situación que se tercie, negro está. De la misma manera, que se diga que un coche ha sido diseñado ‘para la mujer’ y en defensa de esa autodenominación pasee unos tapabarros lilas por las calles de cualquier ciudad, sólo provoca las ganas de un cambio de sexo al género en cuestión. Y no hay más.</p><p>Cuesta descubrir los mecanismos mentales de un equipo de prodigios pagados por una multinacional para que diseñen, in extremis, algo ‘para la mujer’. Cuesta, porque hasta lo que consta a día de hoy en la historia de la humanidad, bromas fáciles aparte, los coches van de un lado a otro sin importar los lleve un hombre o una mujer —la clave del movimiento está en el misterio de la gasolina, por lo visto¬— y circulan por calles que en todo el mundo son declaradamente mixtas, que dicho así suena casi a vías de circulación asquerosamente promiscuas. Entonces, ¿dónde está la clave del diseño de género?</p><p>Si el tema pasa por el color, se comunica al mundo que una cosa llamada ‘diseño’ se ha extinguido de la faz de la tierra. Bello fue mientras duró… ¿Cuantas elegirían un coche lila y cuantos preferirían uno verde rabiosamente militar? Parece increíble que una premisa tan simple como el color sea la excusa de un diseño dedicado, pero la mayoría de zapatillas de deportes de hombres son de hombre porque tienen ‘colores de hombres’ y las de mujer son de mujer porque tienen ‘colores de mujer’ mientras que ambas están exactamente igual diseñadas. O sea, si un hombre se calza de rosa porque le gusta el rosa, es mujer, aunque él no lo sepa.</p><p>Diseñar en función del uso y el usuario podría ser la solución al dilema de la corrección en el diseño. Pero no, porque allí están algunas que se reúnen para hablar de ciudades ‘diseñadas para mujeres’ que, de tan correctas en sus análisis, afectan a la curva espacio temporal de la tolerancia y acaban por pedir “autobuses que no estén diseñados para varones sanos de treinta años” (sic). ¿Cómo se supone que es un autobús para una mujer de los mismos treinta? ¿Más bajito y más estrecho porque salta y ocupa menos? Es que avanza la sociedad en civismo y el diseño se complica por momentos, así que mientras se encuentra una solución lógica a esta paradoja vital de la modernidad que es la igualdad, se debería exigir que lo que se diseñe, se diseñe bonito. Por lo menos. Si no es así, esto será aún más insoportable. Para hombres y para mujeres, por igual.</p><p>Texto: Constanza Saavedra<br /> Ilustración: Mayra Aguilar<br /> Cuático.net</p><h5>Publicado en AyD 108</h5> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2008/09/26/rizar-el-diseno/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Diseño deshonesto</title><link>http://dorsuminews.com/2008/09/26/diseno-deshonesto/</link> <comments>http://dorsuminews.com/2008/09/26/diseno-deshonesto/#comments</comments> <pubDate>Fri, 26 Sep 2008 15:16:24 +0000</pubDate> <dc:creator>xavier</dc:creator> <category><![CDATA[Cuático]]></category> <category><![CDATA[ilustracion]]></category> <category><![CDATA[mayra]]></category><guid isPermaLink="false">http://dorsumi.org/blog/?p=71</guid> <description><![CDATA[Aplicar la Ley del Talión al gremio de diseñadores gráficos sería una auténtica carnicería. No está claro si a una mentira gráfica correspondería cortar la mano ejecutora, sacar los ojos complacientes o sellar la boca que dispone la forma en que se consuma el engaño, lo que sí se puede afirmar es que a mayor [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/09/ayd_1061.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-75" title="ayd_1061" src="http://dorsumi.org/blog/wp-content/uploads/2008/09/ayd_1061-300x176.jpg" alt="" width="300" height="176" /></a>Aplicar la Ley del Talión al gremio de diseñadores gráficos sería una auténtica carnicería. No está claro si a una mentira gráfica correspondería cortar la mano ejecutora, sacar los ojos complacientes o sellar la boca que dispone la forma en que se consuma el engaño, lo que sí se puede afirmar es que a mayor profundidad de la crisis, mayores artimañas gráficas son demandadas, mayor cantidad de grafistas se ven obligados a ejecutarlas y mayor cantidad de circunspecciones éticas son derribadas. La mentira como recurso es una consecuencia insospechada y desmesurada de la subida del petróleo y de las hipotecas subprime.</p><p>Breve y contundente análisis: sector viajes. Abrir el periódico el domingo y no sufrir un repentino ataque esquizofrénico al leer un anuncio de cualquiera de las agencias al uso es una cuestión de suerte. Una sensación de ‘último cartucho’ invade a los operadores que obligan a sus diseñadores a violar las leyes de la estética y a mentir, compulsivamente. Que el circuito ‘Maravillas de Europa’ esté detallado con tipografía roja sobre fondo azul a seis puntos se puede justificar porque hay demasiados circuitos que explicar, porque la única manera de llamar la atención del trabajador medio es mediante colores. Lo que no tiene explicación es que consientan colocar esas fotos de playas paradisíacas de Cancún sin gente ¡en agosto! o esas instantáneas de habitaciones del tipo suite presidencial del Ritz para ilustrar los hoteles categoría ‘sup.’ en Benalmádena.</p><p>Mentir ha sido el recurso estrella para el éxito. Y no es cuestión de crisis: es un defecto de la condición humana que hoy, además de asumido, es exigido y demandado. En el sector inmobiliario al tema de la foto se le suma el eufemismo de un copy, indiscutiblemente creativo, que en vez de un local ve un ‘loft’ o en un piso por reformar ve ‘muchas posibilidades’. Y la gente sigue llamando para concertar visitas.  Que la foto de la hamburguesa se parezca a la hamburguesa que finalmente se sirve es una entelequia a la que ya nadie aspira. Mejor el engaño, porque nadie querría ver una foto de un pan de hamburguesa del ancho de un folio que atrapa una mini circunferencia de carne rosada. Mejor no verla, comérsela ya es otro tema. O que la persona del antes y el después de la clínica de adelgazamiento sea la misma, o no, es un asunto nimio para la mayoría. Si la foto no muestra que además de adelgazar se te ha respingado la nariz, te han crecido los pechos y se te han arreglado los dientes, el producto debe ser bueno.</p><p>El papel todo lo aguanta, dicen, pero como venga un iluminado de alguna asociación de consumidores y se le ocurra comenzar a aplicar lo del Talión, no queda títere con cabeza, diseñador con mano o copy con lengua. Ni Tarantino ni Kitano podrían haber imaginado un final tan gore para quienes ayudan a sobreponerse a las penurias del consumo. Ni en sus mejores sueños.</p><p>Texto: Constanza Saavedra<br /> Ilustración: Mayra Aguilar</p><p><a href="http://www.cuatico.net" target="_blank">Cuático.net</a></p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://dorsuminews.com/2008/09/26/diseno-deshonesto/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> </channel> </rss>
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