Poesía visual con Brossa, Madoz y Mackaoui en Formentera
abril 28, 2009 por Jad
Presentar hoy a tres bandas una exposición de poesía visual que reúne las obras de Joan Brossa –que calificó explícita y decididamente de “visual” una parte importante de su producción poética a partir de 1959, y que por tanto, en gran medida, es el iniciador de esta tendencia en Cataluña y en España–, de Chema Madoz –fotógrafo, amigo y cómplice del último Brossa, con quien colaboró en el diálogo del Fotopoemario– y de Sean Mackaoui –ilustrador y admirador de Brossa, que prefiere hablar de “imágenes que riman”– puede parecer paradójico. Ilustrador, fotógrafo y poeta son a priori trayectorias divergentes, específicas, explícitamente reivindicadas por cada uno de ellos. Hemos de constatar, una vez más, que si hablamos de poesía visual es precisamente en un sentido muy amplio, fronterizo, que rechaza pertenencias exclusivas. Brossa defendió siempre que la poesía visual era la poesía de su tiempo, la poesía de su presente, justamente porque era un espacio de encuentro entre artes –la plástica y la literaria–, que a menudo se separan y continúan separándose. Creo que esto [diferenciar poesía y artes plásticas] es propio de fantoches; es entender la cultura de una forma libresca; es no haber llegado al fondo de nada; presumir con exposiciones brillantes y después quedarse cagado, al margen. Hay hechos que cuando pasan han de despertar la conciencia y se han de convertir en experiencias decisivas.
Como fruto de estas separaciones intempestivas, ciertos creadores, según Brossa, se nutren de definiciones exclusivas. Brossa se mofaba por ejemplo de los poetas que “llevan el diccionario puesto como si fuese un salvavidas. (…) que no tienen nada que decir, pero que por el mero hecho de utilizar el lenguaje alfabético siempre se salvan”
La presente exposición, isleña, no puede dar mucho margen a unos salvavidas que no les llevarían muy lejos de las playas. En Formentera tampoco encontramos fronteras, si no un mar abierto, en el cual hacer flotar “El explorador” hacia viajes llenos de magia y de enredos, como en “Transatlantique”. Brossa, Mackaoui y Madoz nadan, indiscutiblemente, entre categorías establecidas, fieles a la idea también brossiana de “servir la comunicación”. Pues se trata, mucho más que de definir lo que es poesía visual –hace ya tiempo que numerosos filósofos, una vez por todas, han demostrado el poco interés que tiene definir qué es arte y que se han centrado en explicar cuándo se da el arte–, de proponer una visión contemporánea, de nuestro presente, al recordar a Brossa.
La exhibición está un mes en cartel al partir del 1 de junio en el Ajuntament Vell de Formentera.

Comentarios