Código, código, código y más código.

febrero 10, 2009 por  

A principios de los 90, algunos usuarios de ordenador descubrimos que la máquina que utilizábamos para trabajar, se podía utilizar también para conectarse a otros ordenadores o BBSs y crear nuevas maneras de comunicarse con otros usuarios de ordenadores.
Al explorar ese nuevo medio de comunicación, crípticas palabras como gopher, bot, lag, ping, telnet, IRC, BBS, ftp, IP, etc. entraron a formar parte de nuestro entorno, mostrándonos una futurista dimensión anteriormente sólo vista en libros de ciencia ficción o películas como ‘Juegos de Guerra’.
Entrar en este mundo, también nos puso en contacto con otro grupo de jóvenes que pululaban por las oficinas, pero que no tenían ningún contacto con los diseñadores; los programadores.

En esos tiempos, nuestros conocimientos de programación y telecomunicaciones eran nulos y, los que deseábamos descubrir Internet, en general decidimos que era más práctico buscar la ayuda de los informáticos que aprender informática. Además, nosotros éramos diseñadores. Los profesionales de moda del momento y nuestro mundo creativo seguía estando muy apartado de esas pantallas, o ‘shells’ negras, con un mísero cursor blanco parpadeando.
Nadie pensaba en ese momento que, en apenas 10 años, la gran mayoría de nosotros trabajaríamos creando cosas para ese ente ahora llamado Internet y que prácticamente todos los diseñadores, de una forma u otra, utilizarían Internet. En ese momento la red era fea, técnica y ciertamente no era para nosotros. Tan sólo dos años después, Mosaic, el primer navegador gráfico, explotó en nuestras narices y nos mostró que, aunque rudimentariamente, el tema del diseño e Internet no eran dos campos tan separados. Muchas de las palabras que conocíamos desaparecieron, otras sobrevivieron y nacieron muchas: web, html, BODY, P, LIST, etc.

Hace 13 años que oímos por primera vez esas palabras, muchas de las cuales ahora las conocemos como tags html. Muchos popes del diseño han necesitado estos 13 años para aceptar que en su estudio se pronuncien esos tags de html, sin que una terrible irritación les ofusque momentáneamente.
Ahora es prácticamente imposible encontrar un diseñador o ilustrador que no considere que las páginas web son parte integrante del mundo artístico y, casi todos los profesionales o estudios tiene su propia página web o blog.
En general, trece son los años que hemos necesitado en asimilar y consolidar los cambios que Internet a generado en el mundo del diseño y el arte. Y ahora que parecía que la cosa empezaba a estabilizarse, todo esta a punto de saltar por los aires y nuevas palabras o antiguas pero re-potenciadas aparecen con mucha fuerza: Apollo, Wifi, Flash Lite, APIs, Movilidad, Symbian, Flash, RIA, On-Off, TFT a metros, Flex, Web 2.0, Google, Vídeo, 3D, Memoria Flash, etc.

En cuestión de meses, algunas de estas palabras ya parecen formar parte de nuestra vida desde siempre. Casi todo el mundo lleva memorias Flash de un 1 GB y las deja tranquilamente sobre la mesa, junto al cuerpo todavía caliente del ZIP o el óptico. Google es una de las marcas más conocidas. No utilizar GIFs animados porque ocupan mucho amplio de banda era una evidencia hasta hace poco. Ahora ponemos vídeos en nuestro blogs para reírnos de eso. Y son miles los diseñadores que van con sus portátiles Mac -con tarjeta Wifi- buscando el Hot Spot que les permita conectarse gratis.
Pero otras de estas palabras no se han introducido tanto, porque todavía llevan asociado  código de programación o de conocimientos técnicos no al alcance de los que venimos de un entorno más artístico.  De estas palabras vamos a hablar en este número de AyD, pues dentro de muy poco tendremos que incorporarlas a nuestra vida, pues estamos en la misma antesala del futuro que en el año 1993.

Quizás este sea el número más aburrido para muchos de nuestros lectores porque está repleto de código, y conceptos técnicos un poco aburridos, pero hemos tomado este riesgo porque tenemos la esperanza de que, dentro de nuestras limitaciones, con este número consigamos abrirle los ojos a un nuevo mundo de posibilidades a alguno de los diseñadores, ilustradores y desarrolladores de este país. Pues además de todo lo que los diseñadores e ilustradores ya podemos hacer, ahora, con un poquito de Flash y poca variación sobre lo que ya sabemos, es posible crear aplicaciones para móviles, diseñar interfaces para navegadores de coches, crear juegos para consolas de vídeo-juegos, hacer interactivos que funcionen en todas las plataformas, diseñar aplicaciones que funcionen on y off line, o crear revistas para móviles por ejemplo.

¿Significa esto que los diseñadores, ilustradores o desarrolladores tal y como los entendemos hoy van a desaparecer? No claro que no. Simplemente se va a reducir el número de gente que se dedica a esto y van a aparecer nuevos campos, que necesitaran a diseñadores, ilustradores y desarrolladores que estén al día.

Somos mercenarios de la creatividad y esto nunca desaparecerá. Por lo tanto, por mucho que la tecnología avance, por mucha Internet y aplicaciones estilo Photoshop que existan, siempre habrá espacio para profesionales que trabajen con lápiz y papel, pero claro, solo sobrevivirán los realmente buenos. Los demás, tenemos que movernos rápido para colonizar los nuevos campos que se abren y ver si conseguimos así una posición y una remuneración que nos permita seguir trabajando y mejorando.
Señoras y señores, mal les pese a muchos, tenemos que cambiar para adaptarnos al futuro, que ya es presente, si no queremos que se nos lleve por delante. Y no hay mejor momento que este para prepararse, porque no hay todavía ningún país o territorio que haya alcanzado un nivel de excelencia inalcanzable. Y no hablamos del futuro. Estamos describiendo el presente.

Xavier

Publicado en AyD 87

Comentarios

Un comentario to “Código, código, código y más código.”

  1. ermengol on febrero 10th, 2009 15:01

    En el listado de palabros también podrías añadir javafx (entre otras muchas)
    http://javafx.com/
    La apuesta de Sun para hacer sombra a Flash (i derivados)?

Más Opiniones y Percepciones