Nausica
enero 16, 2009 por xavier
Creció rodeada de revistas gráficas, publicaciones de arte, rotrings y pinceles por que su padre en los 70 era dibujante publicitario.
Su primer trabajo como ilustradora, al tiempo que compaginaba sus estudios de diseño, fue en ilustración técnica y anatómica para una revista médica. Un trabajo poco atractivo aunque bien pagado y donde aprendió mucho. De ahí su afán por reinventar la figura humana. A partir de entonces surgieron proyectos parecidos y empezó a colaborar con varios diseñadores gráficos que le encargaban ilustraciones, logotipos, pictogramas, etc.
Estudió Diseño Industrial en la Escuela Massana de Barcelona y cuando terminó entró en el estudio de Nancy Robbins. Más tarde estudió también interiorismo. “Desarrollé varias colecciones de piezas únicas (móviles, lámparas, joyas) en las cuales experimentaba directamente con los materiales. Ahí desarrollé sobre todo el anhelo por lo bello y el aspecto más sensible y sutil que hay en mis imágenes. El hecho de haber explorado otros campos creativos me parece fundamental. Durante un tiempo también me metí en la escritura sobre todo poesía. Y también la poesía está en mis ilustraciones. No creo que haya que focalizarse tanto, sino todo lo contrario, expandirse en todas las áreas que uno sienta como posibles. Crear dentro de un espacio sin acotar me ha dado mucha libertad y flexibilidad”.
No suele hacer bocetos a lápiz, y si los hace es simplemente para recordar algo. Trabaja con Illustrator, ya que responde a su manera de ilustrar que no es pictórica. Le fascina el aspecto neutro y artificial de lo digital, dónde la poesía reposa en el orden que le das a las cosas y no en la huella del creador. “Es como comunicar ternura sin sonreir, necesitas de mucha sutileza. Mis ilustraciones son muy elaboradas, las creo como si fuesen esculturas. Es un proceso muy sensual dónde juego con la forma de las cosas y diseño cada uno de los elementos que intervienen. Algunos de ellos se convierten en iconos, como los pájaros o las mariposas” nos comenta.
Y añade “Necesito el vacío para crear. En las paredes de mi estudio no hay imágenes y utilizo la meditación para crear un espacio vacío interior. El punto de partida de mi proceso creativo es siempre una emoción. Necesito crear un contexto emocional, enamorarme del proyecto. Lo primero suele ser una especie de ensueño. Si surge una forma muy precisa en mi mente, la descarto, suele ser algo demasiado controlado, y me interesa cuando algo en mi trabajo se me escapa”.
Actualmente está haciendo ilustraciones para libros de texto de la editorial SM, ilustrando dos revistas y además siempre tiene algún proyecto personal entre manos. “Uno es un libro ilustrado para adultos, yo lo defino como un poema iniciático, que retoma alguno de los poemas a que he aludido antes. Es un producto muy especial y estoy buscando un editor. El otro proyecto es más ambicioso y empezó a gestarse hace dos años. Se trata de una colección de figuras que se convierten en varios productos, alguno de ellos volumétrico”.
Le gustaría aplicar sus ilustraciones en proyectos de interiorismo, escenografía, o bien aplicarlas a un producto de consumo o moda dándole identidad.
www.nausica.es
www.pinkorange.es
















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